"Sin mujer, la vida es pura prosa".
Rubén Darío
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- He vuelto -



El 6 de junio del 2014 que no subo nada a este espacio. No es que lo haya olvidado o que no lo tuviera presente. 

Este es mi lugar especial, el cual yo me desenvuelvo como mujer, como persona, como individuo en medio de tanta contingencia que ocurre en el quehacer diario. 

Desde esa fecha hasta ahora, han sucedido diversas cosas... Lo puedo definir en la palabra: Cambio. Un cambio rotundo, intenso, gatillador y positivo. 

He salido, he viajado, he cambiado y soy otra. Más humana, más comprometida con el mundo y más radiante e integradora. 

Pronto ahondaré más. Ahora debo partir, nuevamente.

Saludos y gracias por todo el cariño y las visitas. Prometo actualizarme lo antes posible.




- Mía -









Mía: así me llamas.
¿Qué más armonía?
Mía: la luz del día;
Mía: rosas, llamas.

¡Qué aromas derramas
En el alma mía 
Si sé que me amas,
Oh Mía, ¡oh Mía!

Tu sexo fundiste
Con mi sexo fuerte,
Fundiendo dos bronces.
Yo, triste; tú triste...

¿No has de ser, entonces,
Mía hasta la muerte?



.:. Rubén Darío .:.




Fuente: Fotografía en blanco y negro de Imants Silkans, sacada de Mirarte Galería.

- La peor enfermedad -









Al principio parecía fácil. Un adiós con diversas partículas de pena y sentimientos encontrados. No es un cómo ni hace cuánto, simplemente es y de manera natural. El cielo se veía profundamente gris y el viento soplaba sin piedad, dejando que mi bolsa volara en dirección zigzagueante. Me pregunté cómo cerrar la escena, ya que mis ojos hablaban más de lo que iba a decir con palabras. No era necesario armonizar una frase, puesto que mis hombros estaban bajo, mis manos sueltas, las mejillas mojadas y los labios apretados. 

¿Qué iba a decir? ¿Era necesario expresar más de lo que estaba manifestando? ¿Debía armar fuerzas para articular, por lo menos, una vocal? De mis entrañas un dolor indescriptible se hacía notar. Era la peor enfermedad de todas. Comenzaba desde mis pies y llegaba hasta el cerebro, agarrando cada vía sanguínea por medio de piedras pequeñas.

Era como una flor marchita, de esas que a fin de mes están entre los colores café y negro y con un olor a podrido a cementerio. Así estaba. En sólo décimas de segundos todo cambió y ni me importó lo que había alrededor. El hecho de verlo partir y alejarse de mí hizo que la enfermedad empeorara, pues mi corazón ya estaba roto y requería un largo tiempo para ser curado.



.:. LeeF .:.





Fuente: Pintura de Vicente Romero.


- La espera -







La espera nunca es buena
Cuando las aguas están agitadas
Y los campos piden agua.

La espera nunca es buena
Si no se tiene lo necesario
Y un brazo donde descansar.

La espera,
Siempre espera ante cualquier cosa
Que sea lo que se espera.


.:. LeeF .:.




Fuente: Dibujo con carboncillo en papel de Denis Chernov.

Frase célebre










"La agonía física, biológica,
Natural, de un cuerpo por
Hambre, sed o frío, dura poco,
Muy poco, pero la agonía del 
alma insatisfecha dura toda la vida".


.:. Federico García Lorca .:.




Fuente: Pintura de Vicente Romero.

- En otra vida -






En otra vida
Tú y yo podemos estar juntos,
Disfrutando del aroma,
Los abrazos y los besos.
Juntos, sin rendirle cuenta a terceros,
Los dos disfrutando la dicha de estar unidos.

Ni siquiera dando explicaciones
Porque tú y yo seremos libres.
Como unos recién nacidos
Que buscan refugio en el seno.
Ahí,
En el cálido regazo,
Frente a los ojos de Dios,
Estaremos juntos.

¿Te lo imaginas?
Sería la utopía más bella,
El cuento clásico,
La poesía con rimas exactas
Y la pintura renombrada.

Hermoso pensar,
Idílico sueño,
El cálido reflejo 
De tu rostro con el mío.
Atados en la complicidad
De nuestro pasado,
Bajo la escarcha blanca
Y los vientos reventados.

Pero cayendo a la realidad,
Con pies firmes sobre el suelo,
En otra vida podemos estar juntos.
En esta ya no puede ser aunque queramos.
Nuestra vida jamás será completa
Porque supimos lo que era estar vivos,
Respirando el uno con el otro.

Hoy me mantengo a la distancia,
Viendo tu vida crecer.
Mientras yo
Estoy rellenando vacíos sin ánimas y
Construyendo un piso firme para el futuro,
Siempre estarás en una parte de mí.

.:. Leef .:.


Fuente: Dibujo por el artista Vicente Romero Redondo.

- Cerrar puertas -





A lo lejos sentí el ruido de la puerta. Una vez más llegas tarde. Sin mirar y sin decir nada. Con pasos marcados te diriges a la pieza. No cierras la puerta y yo, a la distancia, te observo callada. Es tarde y el frío se hace presente.
¿Qué nos sucedió? ¿Cómo pudo cambiar? ¿Quién de los dos es el culpable? Cerraste una puerta y luego otra, hasta que hoy todas estas se encuentran clausuradas sin dejar entrar a los rascacielos de mi corazón. Son destellos amargos que se han quedado en el silencio y apartando todo. Silencio... Sí, es el silencio que se hace presente otra vez.
¿Qué hago?
Armo fuerzas y me levanto hacia donde estás. Terminas cerrando la maleta y me miras... Intentas decirme algo, pero tu mirar habla más.
Hago espacio para que pases y camines. Te detienes a mi lado y dices: -Cuídate. Reanudas y cierras la última puerta.

...Estoy viva.


.:. Leef .:.



Fuente: Fotografía de Jam Abelanet, sacada de MirarteGalería.

- Era él y nada más que él -


Era él y nada más que él.

Hoy callada,
En la penumbra de la sombra
Observando dicha felicidad.

Trago amargo,
Suspiro incómodo,
Labios secos y
Saliva entrando.

Era él y nada más que él.
Hoy desdichada,
En la suelta soledad,
Observando el atardecer.

Leef

Fuente: Pintura de Paul Brown, encontrada en MirarteGalería.

- Esa noche que era día -


Esa noche que era día,
Pensé un sin fin de cosas.
Entre muchas
Las maneras de tenerte.

Quise golpear tu puerta
Pero el gran ojo no lo permitía.
Busqué otra manera
Pero perdí en el camino.

Así que
Esa noche que era día,
Terminé besándote.

Me llené de relámpagos,
Luché contra el viento,
Hablé con los Dioses y
Lidié con la marea de ideas.
Aunque,
Al despertar,
En esa noche que era día,
Pensé:
"Jamás podremos estar juntos".

.:. Leef .:.



Fuente: Pintura de Paul Brown, encontrada en MirarteGalería

- Contigo siempre -








Cuando mi vida comienza y termina en ti:
No busco nada más,
Porque contigo soy lo que siempre quise ser.





Fotografía: Edgar Núñez

En esa ciudad



Tomé de la lejanía espacios corrompidos. Estaban vacíos porque la misma gente los dejó. Estaban envueltos de épica, lucha y troya... "Recuerdos bajan al andar".
Taciturnos en las noches, florecen caminando para dar vida a ese show espectacular entre risas y llantos, alegrías y dramas.
La tiranía misma bordea el límite donde se encuentra lo superficial. Allá, en la periferia se encuentra el circo mismo de excremento y maldad. Planeando cada día capturar material y escombros de suciedad. Al otro lado, en el silencio de los inocentes, nubes negras acompañadas de truenos... Creando el mal ideal.

Díme qué ha pasado. Díme que este no es mi mundo. Díme que esto no es verdad. Díme que hay otra realidad llamada perfección. Díme que esto es sólo un invento para saciar la nada estremecedora que bordea el corazón. Díme por favor, que aún existe el amor para poder al fin ver un destello de sol al otro lado de la ciudad...

Si pudieses capturar y desligar ese más allá, el caminar sería menos disfuncional y explicarías las palabras que nacen del malestar.



.::. Leef .::.

Fuente: Foto1 y Foto2

¿Qué me has hecho?

El recuerdo de tu perfume desvela mi sueño esta noche. Escucho como el estero abre paso al agua cordillerana mitigando una vez más su sonido.

Ha pasado tiempo sin verte. Detesto decir que te extraño… Vives en mis pensamientos y no logro aún sacarte de aquí, ¿qué me has hecho? La falta de amor ha provocado que te siga hasta el cansancio. No puedo decirte que no y no puedo negarme a ti.

Armo fuerzas para decir “no más”, pero ni eso me resulta al momento de escuchar tus vocales cuando se transforman en palabras. Tu risa me genera relámpagos los cuales son inevitables cerrarme a ellos… ¿Qué me has hecho?

Quise cambiar tantas veces, salir y desaparecer en la infame lejanía. No duré lo suficiente pues acá pegada en el papel desahogo la intranquilidad de tu recuerdo. He buscado las maneras fáciles y complejas de atrapar nuevos sueños, pero caigo en el momento de debilidad cuando estás en mi mente… ¿Qué me has hecho?

Fría, distante, recta e irónica son máscaras para distanciarme de ti. Las uso en los momentos de miedo o pavor de sentir nuevamente tus labios, aunque… Imposible resistirse a ellos. Lo mismo ocurre con tu piel lisa, tersa y joven. Tan viril y espléndido luces, tienes un pacto con algún Dios en secreto. Quizás, Venus te ha acariciado desde tus entrañas hasta el exterior de tu ser y por eso deleitas así.

¿Qué me has hecho? Sensibilizarme una vez más. Dispuesta y tierna con la ayuda de Zeus estoy allá, a tu lado.


.:.Escorpión Leef.:.

Imágenes de fotos

Fotos y más fotos. Historia de vidas y recuerdos. Melancolía. Una atmósfera de recuerdos inmaculados. Sensación extraña. Viejos y más viejos. El tiempo. Las décadas. Emociones. Chiste. Diversión. Sorpresa. Ayuda. Pena. Tristeza… Emociones. Más y más cosas vienen a la mente. Que más da. Que más da y que más da. Mementos como diría un amigo. Años y más años. Vida. Una vida. Con más vidas. Vivos. Mementos. Mejores y malos. Mementos. Tapados por caretas. Mascaras que aturden. Reveladora sensación. Conflicto y alboroto. Molestias. Incomodidad. Dificultad en el hablar, entonces la verdad de decir las cosas y reconocer errores marcados.

La evidencia más clara… Fotos. Sensaciones de recuerdos guardados. Una historia más… la de hoy. Recordar. Alejamiento y añoranza quizás. Tiempos que no volverán. La dicha piadosa que abarca todas las emociones. Aleph… aunque no tiene nada que ver Borges aquí. Historias. Fue el paseo por una antigua realidad la que hoy no esta con nosotros.

Extraño despertar


Despierto intranquila con sudor en la frente, manos y seno. No hay ruido, aunque los perros se están acercando. Ladrarán, losé. Veo la luz encendida de al lado, "imposible" digo. Calculo el tiempo de mis latidos y mis pies están fríos. Nadie ha venido, la cosa está como estaba. "Imagino que los semáforos están en verde". ¡Qué ridículo! Están ladrando los perros de la vieja ecléctica. Aprieto mis pies y los muevo para calentarme; "sí, resulta". Morado, rojo y verde se ven mis manos, pésima circulación y aún no voy al doctor. Tic-tac me está acompañando pero la cama se mantiene fría. Me ordeno el pelo y me hago una cola. "Estoy esperando..." Miro hacia arriba y abajo y el tiempo parece no avanzar. No te veo. Sí, no te veo. ¡Qué descuidada he sido, no sé cómo encontrarte! No puedo levantarme, el frío recorre más y ya no puedo hablar. Dolor intenso. Dolor extraño. Incomodidad de un movimiento balanciándose en mi cuerpo. Mi brazo y cara se mueven. ¡Oh! "Amor, eres tú. Pensé que esta vez iba a ser la última vez que respiraba sin ti, a tu lado".

Dime qué ha pasado en este tiempo extirpado

Dime qué ha pasado en este tiempo extirpado. No consigo descansar mis sueños porque en cada gota de recuerdo tu imagen cae sobre mis sábanas. Cómo pude pensar que estarías conmigo pasando las tardes debajo de un árbol y leyendo algo más. Dudé instantes, dudé minutos, dudé horas y dudé meses creyendo que era cierto, me equivoqué. No estás. Logré mirar la pieza… Aún estaba tu olor de anoche y ni siquiera lo has dejado para siempre. Eres desgraciado, eres infame y eres descriteriado. Jamás debí caer en tus palabras bañadas de chocolate, tan dulces y excitantes que sólo hicieron caer rendida a ti.

Dime qué ha pasado en este tiempo extirpado. Lograste abrazarme en los momentos más tensos y ahora me dejas como un ave al viento. No te perdono. Ni sueñes que lo haré, porque este corazón ha dejado de latir y ni pizca del sentimiento anterior está en pie. No vengas a pedirme un beso más, mira que sufro un instante fugaz. Mejor, respóndeme por qué a este abandono que aún no consigo respuestas tranquilas. Me tienes en el suelo. Me tienes sin sueño. Me tienes apretada de manos con la impotencia de no entender lo que sucede, si hubiese sido todo distinto, si hubiese sido yo la que huiría no tendría mi alma apretada y corrompida por este corazón que disminuye su latido. Siento tu ausencia por mi espalda, cada vez helada y cuestionada a la helada de la noche.

Dime qué ha pasado en este tiempo extirpado. No logré decir te amo en el momento que nos acostábamos. Me di media vuelta y apagué la luz. Pensé en mis problemas y en la cotidianidad de mañana. Jamás pensé que al otro día, en el momento que sonaba el despertador, tu cuerpo no me acompañaría para comenzar de nuevo. No estaba preparada y no sentía las fuerzas suficientes para mirar el sol y decir: -“Soy un fracaso arrojado entre sábanas una vez más…”.

Queda poco

Colores intensos y vivos

Despiertan la dicha sonrisa,

Mientras el camino asombra

La tibieza del sol suspira.


Letreros y señalética

Se cruzan en mi camino,

Disminuyo y aumento la estaca

Que atraviesa en mi mano.


Prosigo y continúo,

Porque kilómetros aún quedan.

La cifra es un dúo,

22 kilómetros me separan.

Mi hogar allá

Y yo acá

Con la cara en alto.


Ya pronto llegaré.


.:.Escorpión Leef.:.

Ya nada importaba

Las palabras fueron llevadas al viento... A ese que un día fue líder de una batalla más para sobrevivir en la inmensa calle que no me dejaba en paz. Entre la histeria y la furia que pasaba por mi vientre y las ideas que llegaban al borde de la locura, ni siquiera dije palabras. Esta vez me resistí.

Mientras todos pasaban, el suelo fue el mejor amigo. Me enseñó a guardar silencio mientras todos transcurrían miscuídos en su realidad. Yo ahí... Entre la compañía patética y solitaria.

Las risas ya eran cosa del pasado, ya que la misma soledad te enseña a poder sobrevivir frente a la nada cruel que habita con nosotros, en la inmensa atadura amarga que conlleva a estar aislado. Entre lo sosegado y lo radicado. Entre lo usual y lo inusual. Entre la discordia de no saber qué es lo que va a ocurrir pero siempre con el mentón arriba y la cara en alto.

Nada puede ser sorprendente. No hay nada más resaltante que una imagen distorsionada de dolor. Ya nada importa a estas alturas.

El olor a tabaco pasa por mi nariz mientras los transeúntes se dirigen al purgatorio de la explotación. Ya nada es igual. Me dan esas ganas de poder aspirar con mi boca el placer de fumar una vez más, pero ya todo da igual. Los niños caminan con dulces en sus manos… Helados, chocolates, caramelos, cabritas; boberías varias, que sólo producen la muerte segura junto con el cigarro. ¡Uf! Placer culpable.

Me levanto para poder tomar aliento. Al lado mío se encuentra el metro… La gente pasa con mirada baja pensando que recién comienza el día o bien, termina. En sus caras se aprecia la ridícula expresión de dolor y cansancio acumulado. La transpiración se hace notoria como también las ansias de poder sentarse y tomar un respiro frente a la infernal rutina... Ya todo da igual.

Mientras avanzo observo que están los típicos vendedores ambulantes que no tienen permiso para vender. Empiezan a tomar sus pertenencias rápidamente y yo alzo la mirada para atrás para saber qué es lo que sucede. Tres ciudadanos que hacen “el orden a la comunidad” (carabineros) se acercan corriendo a atraparlos. Sonrío de estúpida y miro como a uno de ellos se le empieza a caer el pantalón de lo apurado que va. Se separan entre las calles ocultas y peligrosas… Ya no se ven más. Los tres tipos de orden público buscan refuerzos pero ya nada importa a estas alturas. Digo en voz alta: - ¡Me apestó! ¡Estúpidos idiotas!

Las personas me miraron con cara de nada. Mientras yo volvía a sentarme en el suelo acompañada ahora de los perros y las palomas. El viento volvió para llevarse otra vez mis palabras... "Finalmente, ya todo da igual".


Fuente: fotografía de mi amigo José Luis

Intriga al qué


Un mortal recóndito. Reservado, misterioso, espontáneo y viváz que recorre con pies descalzos el inframundo... Ese que de un día para otro penetró en los ojos débiles y sinceros, condenando así el aliento. En las manos andantes y dueñas, un negro color se hizo notar. En las penumbras el cuerpo del ser radiaba, a tal punto que encandiló lo superficial que existió en ese lugar. Besos, fuegos, pasos, ruidos... La tranquilidad ha vuelto a rondar. La extraña sensación de ausencia intriga el despertar de la incógnita. Qué será... Sí, qué será lo que dijo el infame intrigador. Sus pensamientos decaen y se apaciguan en el despertar. Una naturaleza a mi derecha. Mi rostro ha cambiado. Un extraño movimiento amenazó mí cara, labios... Y sonrisa.
¡Qué vaga sensación! El ente aún habita en la altura; me mira y me intriga. Tan lejos... Millones de palabras pasan en el tintero y la imaginación decorando de ellas... Salen al viento.
Las uñas sucumbieron la derrota de caer, aunque otras más y otras menos.
Cegadora es la vida para el ciego que ni sabe la realidad.
...Vuelve el ruido.

Para un pétalo que murió


Una flor marchitó
Y dejó pétalos por el suelo.
Su presencia se sabía,
Pero nadie la recogía.

La miraban,
Ella muy coqueta respondía.
Reía como si fuera por primera vez,
A oído sordos el mundo comenzaba a caer.

Relámpagos en el cielo
Y un techo por caer.
El peso es fuerte,
Es hora de decir adiós.

La huella quedará
Y aunque pase el tiempo
Seguirá tirada.

Por favor,
No digas nada.



Eres mi paz

Recorro kilómetros con el tiempo

Tan sólo para poder ver esa puerta.

Subiendo tres instancias y

Caminando derecho hasta lo blanco

Ahí está.


La puerta un seiscientos,

En un recinto,

En una calle,

En una ciudad

Y en un país.


No me importa acelerar en la madrugada,

Con tan sólo llegar y abrir algo que llamo…

Paz.


Derrito y caigo

Porque la firmeza y la intensidad

Me emboban hasta no dar más.


Puedo sentirme nerviosa

Pero a la hora de tocar,

Todo ha quedado atrás.


Entonces es ahí

Donde mis prendas comienzan a volar

Hasta llegar a la libertad.

Fría, brillante e intensa

Donde se refugia cada hilo

Que va cayendo al compás.


Susurro en silencio y esa paz

Me atrapa aún más.

Me aprieta y me exista

Sin poder siquiera respirar.


Grito y respiro,

Y la paz envuelta con la libertad

Desesperan entrando más.


Un tibio calor en mis mejillas

Me demuestran que el hombre quiere más

Y yo,

Mirándolo le digo: “eres mi paz”.



Fuente: foto

 
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